Preocupación en la Comunidad de Madrid al encontrarse 11 casos de cáncer en los Juzgados de Colmenar

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La zona de Colmenar y la Sierra Norte de Madrid son lugares en los que abundan, entre otros minerales, el granito. Este material es una fuente natural de gas radón especialmente nociva para la salud si se está expuesto a grandes cantidades. Como en esta zona no sorprende encontrar granito en un trastero o en un garaje, la exposición al radón se hace muy sencilla, llegando a ser grave. Tanto es así que los juzgados de Colmenar tienen un número significativo de trabajadores con cáncer, hasta 11 casos (solo uno de pulmón). Sorprende además que de estos 11 casos 5, casi la mitad, se hayan producido en las estancias que están más cercanas al granito. «Además casi todos ellos se acumulan en la planta baja de los juzgados», sostiene Montserrat Miravet, secretaria General del Sector de Administración de Justicia de la Comunidad Autónoma de Madrid

Por ello la Comunidad de Madrid realizó en 2017 un informe de prevención de riesgos laborales. Este concluyó que no existía «ninguna causa común entre ellos». Dos años después se descubre el denominador común. Se realiza una medición del gas radón que emana del granito y arroja un resultado de 700 belquelerio por metro cúbico, muy por encima del máximo permitido (300 en obra nuevo y 600 en obra existente).

Esta medición, realizada a mediados de este mes de Julio, ha preocupado a los trabajadores del juzgado, que piden medidas «urgentes» tanto para solucionar la situación como para prevenirla. Se ha propuesto como medida preventiva trasladar la sede judicial para evitar riesgos irreparables en los trabajadores. La Comunidad de Madrid ha encargado a una empresa especializada la medición del gas radón en estos juzgados para recabar datos. Para alcanzar unos datos representativos los testigos habrán de tener una duración mínima de tres meses.

¿Qué es el radón y por qué provoca cáncer?

El radón es un gas noble, incoloro, invisible, insípido e inodoro, relacionado con el uranio. Ha sido calificado como agente cancerígeno por la OMS. Este gas desprende polonio, plomo y bismutos, sus factores de riesgo para el cáncer. Su origen es natural, tanto en el aire como en el agua y lo podemos encontrar en materiales de construcción y sobre todo en el interior de los edificios. Por su composición, los suelos más graníticos, al tener mayor de cantidad de uranio lo generan de forma más abundante. Según la OMS, el 47% de la dosis radiactiva anual de la población española viene por la exposición a este gas.

Al encontrarse en el interior de las viviendas y en los materiales que nos rodean, entramos en contacto con el radón prácticamente en cualquier caso: suelo, paredes, techo, agua, etc. El radón puede infiltrarse a través de las fisuras de un edificio, o incluso a través de los poros de los materiales, por eso su concentración es mayor en los interiores de las viviendas, donde se puede acumular. Para evitarlo es imprescindible una buena ventilación de todas las estancias. Otra solución también es sellar las grieta que sean posibles.

Pie de Foto: Rampa del garaje de los juzgados donde se encontró una gran piedra de granito. SERGIO GONZÁLEZ